EL PRINCIPITO. 3 de enero 2013

El Principito

 

SUSPENDIDO POR CAUSAS AJENAS A LA PEÑA ALEGRÍA LAURENTINA
GRAN TEATRO INFANTIL “EL PRINCIPITO”
una adaptación de la obra de Saint-Exupéry
Palacio de Congresos, Huesca. 3 de enero de 2013. 20:00 Horas
PRECIOS:  NIÑOS: 10€, ADULTOS: 14€
PUNTOS DE VENTA:
PALACIO DE CONGRESOS y Salón JAI ALAI (C/Padre Huesca, 65). Socios solo en el Jai Alai.

“Todos los mayores han sido primero niños. (Pero pocos lo recuerdan)” 

Antoine de Saint-Exupéry

 

 Noelia Marlo – Didier Otaola

Coro y música en directo

 

 

 

SIPNOSIS

El Principito

“Había una vez un niño que habitaba un planeta apenas más grande que él y que tenía necesidad de un amigo…”

El principito vive solo en un pequeño planeta, el asteroide B612, donde pasa sus días limpiando sus tres volcanes y quitando los árboles baobab que constantemente intentan echar raíces allí -de permitirles crecer, los árboles partirían el planeta en pedazos. Su única distracción es ver las puestas de sol.

 Un día, de una semilla extraviada, nace en su planeta una hermosa flor…

 El famoso relato de Antoine de Saint-Exupéry contado en clave de teatro musical, pero sin dejar de ser absolutamente fiel al texto.

 Música original, un coro de niños y una puesta en escena llena de imaginación y poesía, hacen de este musical una experiencia única para compartir en familia: los niños aprenden a mirar las cosas con un poquito más de profundidad y los mayores aprenden a ser niños otra vez.

Acerca de… El Principito

El Principito

El Principito es un clásico de la Literatura universal que ha cautivado a millones de lectores. El escritor y aviador francés Antoine de Saint-Exupéry escribió el libro en 1943 y, desde su publicación, ha sido traducido a más de 250 idiomas y dialectos, siendo la obra literaria francesa más leída en el siglo XX y la tercera más difundida del mundo después de la Biblia y Das Kapital, de Karl Marx.

 En 1974 tuvo lugar el estreno de su adaptación cinematográfica, dirigida por Stanley Donen (Siete novias para siete hermanos, Cantando bajo la lluvia, Un día en Nueva York,…). Curiosamente, el papel protagonista del aviador se le ofreció en primer lugar a Richard Burton, que no lo aceptó. La película tuvo 2 nominaciones a los Oscar, en las categorías de Mejor canción y Canción original de la BSO.

Los creadores

El Principito

“Puede decirse que esta versión de El Principito que ahora se presenta es una digna representante del teatro infantil y familiar. Promueve valores como la amistad, la diversidad, el sentido de la vida y el amor. 

El Principito que planteamos consiste en una transposición al teatro musical de los elementos que conforman el famoso libro. El argumento es bien conocido por todos: un piloto tiene un accidente en el desierto del Sáhara, sin agua y con pocas posibilidades de supervivencia de no arreglar a tiempo su avión. Conoce entonces a un misterioso personaje, el Principito, que viene de una estrella. El Principito le cuenta su periplo de planeta en planeta hasta llegar a la Tierra y todas las cosas que le pasan aquí. Se hacen amigos. 

En este relato hay dos marcos narrativos (uno dentro del otro, como las cajitas chinas). El narrador de la novela, el piloto (proyección en la ficción del propio Exupéry), cuenta una historia que habla de un extraño personaje (el Principito) y que tiene como destinatarios a los niños lectores. Pero dentro de esa historia, el propio Principito se convierte en narrador para contarle al piloto (su destinatario) cómo es su planeta y cómo ha sido su viaje hasta llegar a encontrarse. En esta estructura de doble narración radica la esencia de nuestra propuesta, de nuestra especial manera de convertir este relato en teatro. 

Partimos de un trabajo de rastreo en el que buscamos la principal fuente de alimentación del cuento, la defensa de lo infantil, de lo ingenuo, de lo espontáneo y de lo verdadero, en el fondo la defensa de lo invisible y de la imaginación. Pueden parecer muchos conceptos, pero todos ellos están íntimamente ligados y se pueden reducir a la contraposición niño-adulto, porque el adulto, en la visión que de él ofrece Exupéry, no es ni infantil, ni ingenuo, ni espontáneo, ni verdadero, ni imaginativo, sino todo lo contrario. ¿Qué expresa, pues, para nosotros, la relación entre el piloto y el Principito? La recuperación del niño interior por parte de un adulto que ha perdido la fe, algo así como un “volver a creer” en lo que no se ve sino con los ojos de un niño (un cordero en el fondo de una caja llena de agujeros pintada en un papel)

En definitiva, creemos que, “El Principito”, es un espectáculo para los niños que saben lo que buscan y para los adultos que aún recuerdan que una vez fueron niños. Por lo que estamos seguros que no os lo podéis perder. Os esperamos”

Rafael Boeta Pardo y Gonzalo García Baz

El Principito:

Un pequeño musical

El Principito

El espectáculo comienza con un prólogo-monólogo en el que el piloto advierte a los niños del teatro que van a presenciar la historia de lo que le ocurrió una vez que tuvo un accidente en el desierto y conoció a una personita muy extraña y misteriosa. Este será el marco general de la obra. Aparecerá entonces el Principito y comenzará su interacción con el piloto, pero cuando vaya a contarle cómo es su planeta y cómo ha sido su viaje (lo que sería la narración dentro de la narración), en lugar de narrar (como sucede en la novela), mostrará (como debe suceder en el teatro). 

Sin embargo, no aparecerán, a parte del coro de niños, más actores en escena creando un segundo plano de ficción en el que se muestren las cosas que cuenta el niño; el Principito pedirá al piloto que le haga el favor de ir él mismo representando, mediante improvisados títeres, todos los personajes de su relato (la rosa, el rey, el vanidoso, la serpiente, etc.). Es decir, el Principito incorpora al piloto a su relato a través del juego dramático para convivir con él su experiencia del viaje. Esto confundirá al piloto, quien, sin embargo, irá poco a poco entrando en el juego, desdoblándose en cada uno de los personajes que el Principito le pida. 

Se trata, simplemente, de un juego, un juego a través del cual ese hombre sin fe, descreído, puede volver a creer en lo invisible reencontrándose con su niño interior. ¿Y qué juego más hermoso que el teatro? ¿Qué hacen dos niños cuando juegan sino teatro? 

Para ahondar más en el papel crucial que desempeña la imaginación, se buscará, en la puesta en escena, vestuarios y escenografías poéticas y sugerentes en los que prime la teatralidad, la artesanía y el amor por el juego con los objetos, que aparecen dotados de un valor significativo y estético únicos y originales. Un personaje como la serpiente será representado por el piloto, a modo de títere, mediante una bufanda; la rosa, mediante un pañuelo rojo abierto en la palma de la mano, etc. La estética que se plantea aquí se sostiene por el sentido que los ojos de un niño pueden dar a las cosas: el trabajo lo tiene que hacer la imaginación, no debe venir ya hecho para ser recibido pasivamente.

En lo tocante a la incorporación de la música y las canciones, también se ha cuidado que tengan una relación estrecha y directa con la historia y que sean fieles al espíritu del relato de Saint-Exupéry. Dada la importancia de los dibujos que el narrador va intercalando a lo largo del cuento, se ha cambiado el cuadernillo de acuarelas por composiciones musicales. Si el protagonista de la novela quiso ser pintor de pequeño, pero los adultos frustraron su carrera artística riéndose de su primer dibujo, el protagonista de esta adaptación quiso ser músico, pero le pasó exactamente lo mismo con su primera composición musical, así que abandonó. 

Los pequeños instrumentos infantiles que utilizó en aquella primera composición (una flauta dulce, un cascabel, un cencerro, una carraca…) y que guarda celosamente en su bolsa los irá incorporando a la música general de la obra a medida que se deje llevar por el juego que le propone el Principito. Con las canciones pasa algo parecido. En un principio, el Principito canta y el Piloto no, ya que está todavía muy lejos de su niño interior. La incorporación del piloto a las canciones será más bien progresiva, a medida que vaya entrando en el juego dramático al que le lleva la relación con el Principito y recuperando su interés por la música. 

La música, toda ella original, parte de tarareos y canciones populares infantiles, y será ejecutada por una orquesta de niños empleando, junto a instrumentos mayores (piano, clarinete y violonchelo principalmente), muchos otros escolares y de juguete (timbales, xilófonos, metalófonos, triángulos, flautas, maracas, etc.) 

Junto con el Principito y el Piloto, actúa en escena un coro de 10 niños que cantan, bailan, llevan a cabo cambios escenográficos e interactúan con los protagonistas. Todo esto es de una gran riqueza visual y poética. 

Toda la obra está concebida en función del punto culminante, justo al final, cuando la serpiente inyecte al Principito su veneno mortal para que este vuelva a su planeta (una alegoría estremecedora de la muerte). La paradoja de que sea el propio piloto quien maneje a la serpiente (la bufanda-títere) hará especialmente dramática la situación, ya que aquí el juego adquirirá una enorme seriedad: la desaparición del Principito va a ser real y vendrá de la propia mano del Piloto, quien a estas alturas habrá establecido un vínculo de cariño y admiración absolutos por él. Es así como al final del camino, igual que pasa con el mundo de la infancia, la realidad deviene juego y el juego se hace real; es más, a estas alturas resulta

El Principito

imposible distinguir entre lo que es real y lo que no, porque ya no importa, lo único que importa es que los sentimientos despertados por la obra en los actores y en los espectadores es auténtico, y esa es la única verdad que perdura como tal en este juego del teatro, del arte y de la vida.

En definitiva, no se trata de contar el cuento en un escenario (para eso ya está el libro), sino de recrearlo (transponerlo) para convertirlo en obra de teatro.

La música de “El Principito”

 

La música importa

 

Aquí las canciones tienen peso dramático y cumplen una función muy específica y fundamental: enfatizar el mundo enigmático de la infancia.

No es un musical importado de El Principito, es un musical original creado por autores españoles. Los derechos del Principito son muy difíciles de conseguir y por eso se han hecho tan pocos montajes basados en este libro en España a nivel comercial.

El interés de los autores en hacer un musical del Principito es rendir el mayor de los homenajes al libro que, tan importante ha sido desde su infancia hasta la actualidad. 

Base melódica infantil

 

Aunque sea difícil de reconocer auditivamente, la totalidad de la música de la obra está basada en la melodía infantil más clásica y conocida (sol mi la sol mi) empleada en cánticos como Chincha rabiña. Se trata de un homenaje tanto a la infancia como a la música que los niños aprenden en las escuelas. Cuando los niños empiezan a cantar de forma natural canturrean esta melodía ya que carece de semitonos y es muy fácil de entonar. Así pues, todas las melodías que canta el Principito surgen a partir de este pequeño leit motiv dando así un fuerte carácter unitario a toda la música y resultando apetecible para el público infantil. Las melodías del Piloto están basadas en cambio en la inversión del tema musical del Principito (mi sol re mi sol) reflejando así el aspecto más calculador o racional de los adultos. 

En el famoso viaje por los planetas que realiza el Principito se asigna una melodía infantil característica a cada uno de los personajes. El rey tendrá asociadas variaciones libres, tanto en música como en letra, de la canción Pedro robó pan en la casa de San Juan; la melodía asociada al vanidoso tendrá su fundamento en la canción En la calle veinticuatro; y la canción de la Tabla de multiplicar  sonará familiar al escuchar la melodía del hombre de negocios. Así pues, esas modificaciones que se hacen de las canciones infantiles populares sirven para reforzar la idea del juego y la pedagogía implicada.  

Instrumentación

 

Instrumentalmente la obra se sustenta en el método Orff, basado en flautas escolares, instrumentos de láminas (xilófonos, metalófonos y carillones) e  instrumentos de pequeña percusión (maracas, cascabeles, sambinas, cajas chinas, castañuelas, güiros). Las escalas musicales son lo primero que aprenden los niños al enfrentarse a los instrumentos de láminas. Por esto, se hace un uso frecuente de escalas musicales ascendentes y descendentes para reflejar los amaneceres y los atardeceres. De esta forma se refuerza aún más la sonoridad infantil. 

La formación orquestal además se fundamenta en un piano clásico (para reflejar el mundo de los adultos) y un pequeño piano de juguete (mundo de los niños) y el contraste entre ambos será una constante en la sonoridad de la obra.

 

Un coro de niños = un coro griego

 

El coro está formado por 10 niños, alumnos del colegio Los Robles, de Aravaca, que son la conciencia del Principito e incorporan al niño-espectador en la historia haciéndole partícipe de ella. El coro canta y grita al Principito, toca instrumentos, se mueve e introduce elementos escénicos. 

La obra tiene muchos aspectos pedagógicos que muchos profesores podrían trabajar en sus respectivos colegios, como la partitura, ya que normalmente los colegios tienen el material instrumental que aparece en la obra. Los niños del público, al ver otros niños en escena, querrán imitarles y se interesarán por cantar y tocar instrumentos. 

Por último mencionar que el coro de niños de la obra además incorpora diferentes onomatopeyas (sonido del viento, de avión, de animales nocturnos) para enriquecer los distintos ambientes sonoros de la obra.

Ficha artística

Reparto

El Aviador /A. Saint-Exupéry: Didier Otaola

El Principito: Noelia Marlo

Saint-Exupéry niño: Luís Gago Otaola

 

Coro de niños

Silvia Aparicio

Pablo Gª de Madariaga

Silvia Lozano

Miguel de la Cueva

Blanca Blanes

María Águila

Dolores López

Lucía Gutiérrez

Rodrigo Silva

Lucía Martínez

Claudia Martínez

Sofía Trías

Luis Pérez

Adrián Herranz

Alejandra Silva

Álvaro Cañete

Jaime Vázquez

Sara Blanes

Marta Montesinos

Ural Bensch

David González

Elena Valverde

Patricia Vázquez

 

Músicos 

Gonzalo García Baz

Pablo Yeste

Sara Barona

Nicolás García de Madariaga

Gonzalo Bravo

 

 

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